instalacion aire acondicionado por conductos

¡Hola chicos!, ¿qué tal estáis? Bueno disculpadme porque hace tiempo que no escribo y bueno, ya sabéis, la mudanza y todo lo que conlleva… que es mortal. Todavía tenemos la casa con cajas pululando por aquí, pero espero que vayan desapareciendo con el tiempo. Eso si, mi gato encantado porque puede subirse por todos lados y tener su parque de juegos privado jeje, supongo que luego las echará de menos.

 

¿Bueno, la nueva casa? ¡Genial! ¿Y sabéis lo que más me gusta? ¡Que hemos puesto un aire acondicionado!! Si si, jeje. Bueno quizás a alguien no le resulte nada especial tener aire acondicionado, parece que ahora hay en todos lados y todo el mundo tiene aire acondicionado en sus casas, pero para quien no lo tiene no sabéis la tortura que puede ser, sobre todo en verano con las temperaturas tan altas que alcanzamos aquí donde vivo en un pueblo de Valencia, pues podemos llegar a 45 grados, y esto todos los años, así que entenderéis mi alegría… le tendré que hacer alguna tarta a mis padres ahora que he aprendido a hacerlas… pero eso os lo contaré otro día.

 

El tema es que, ya sabéis que soy muy curiosa y lo tengo que investigar todo, y así también os lo cuento a vosotros para que saciéis vuestra curiosidad conmigo y aprendamos todos algo más del mundo que nos rodea. Pues al tema, que llamamos para que nos hicieran una instalación aire acondicionado por conductos.

 

Claro, yo me pregunté ¿qué es eso de aire acondicionado por conductos?, vamos ni idea de que existían varios tipos de aire acondicionado. Pues es que, por el falso techo, ya sabéis, el hueco que hay entre la escayola y el techo, pues por ahí es por donde se hace la instalación del aire acondicionado por conductos, que como bien indica su nombre, resulta que es un conducto que va recorriendo toda la casa y así va repartiendo el aire frío o el aire caliente y sale por una rejilla que se pone en cada habitación. Y con una maquina arreglado.

 

Y ahora que ha llegado el frío va a ser un gustazo no tener la estufa de gas siempre por en medio, que al final quieras o no te acabas chocando con ella, eso sí, no sé qué pensará mi gato de esto, pero creo que no le va a gustar nada, ¡con lo enamorado de la estufa que estaba! Ya os he contado otras veces lo de mi gato con la estufa, es verla y sale corriendo a ponerse delante, más de una vez se ha quemado los bigotes, y si no se la enciendes empieza a maullar como un poseso.

 

Bueno chicos, que no quiero echaros más el rollo, así que en el próximo post os contaré cómo es la casa, el jardín y mi habitación, sobre todo esto último, porque ¿sabéis qué? ¡es una buhardilla! Si, si, es una pasada. Todavía no tengo claro como la voy a decorar, pero espero que me ayudéis con vuestros comentarios.

 

Y como diría Roland: “largos días y placenteras noches” chicos, nos leemos!