Consejos para proteger tu dinero eficazmente

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Invertir en cualquiera de los mercados secundarios que están de moda está repleto de ventajas, desde la bolsa europea hasta las monedas digitales, que hacen que hoy por hoy cualquier pequeño inversor quiera aprovechar las ventajas que ofrecen.

En primer lugar son productos que se pueden contratar muy fácilmente. Con la existencia de las plataformas online, cualquier ahorrador tiene acceso a un amplio abanico de productos con gran interés. Hace unos años no era así, pero ahora, con el acceso a la tecnología y la democratización de internet es posible, con un clic, sentados en el sofá de casa, contratar y ganar dinero. Invertir con FinmarkFX, por ejemplo, es así de sencillo.

Pero ser trader no acaba ahí. La volatilidad a la que estos mercados se ven sujetos, fruto de los procesos de casar las órdenes de compra con las órdenes de venta, ofrece grandes posibilidades de revalorización a quienes depositan su confianza en ellos.

Antes nos teníamos que conformar con productos que, exentos de riesgo, apenas tenían variaciones interanuales. Ahora existen productos como forex o cualquier acción cotizada en índices internacionales, que pueden revalorizarse dos dígitos en un mismo día.

Precisamente esta volatilidad, que tan gratas sorpresas puede darnos, también obliga a que los traders estemos muy atentos a qué ocurre y hacia dónde avanza la sociedad –al menos a nivel económico- para poder anticiparnos al resto de inversores y saber ganar dinero con los cambios de tendencia.

No es fácil anticiparse, pero al mismo tiempo tendremos que aprender a proteger nuestros ahorros, guiándonos por una de las frases estrellas que se pueden escuchar en el mundillo financiero: “Hay que maximizar la rentabilidad minimizando el riesgo”. O lo que es lo mismo, dicho de manera mucho más llana, “nadar y guardar la ropa”.

Independientemente de la volatilidad tenemos muchas maneras de reducir nuestra exposición a las variaciones de precio. La primera de ellas es una herramienta que gran parte de las plataformas tienen, y que nos va a ayudar en nuestras primeras inmersiones en un producto o mercado: los simuladores.

Estos nos ayudan a aprender cómo funciona un mercado. Podremos operar en tiempo real pero con dinero ficticio, de tal manera que nuestro dinero no quede expuesto a las primeras de cambio. Esto nos echa una mano reduciendo los plazos de la curva de aprendizaje.

Pero además, tenemos las órdenes de stop&loss, que se usan básicamente en bolsa. Cuando compramos un valor, si incluimos una orden de este tipo, estaremos diciendo que si el precio cae a un valor concreto se venda automáticamente. En la vida real esto supone que desde un primer momento podremos saber cuál es la máxima pérdida esperada, lo que nos aporta muchísima tranquilidad.

Además, en el mercado forex tenemos las calculadoras. Nos permiten realizar cálculos y operaciones complejas de cara a saber qué spread vamos a tener, qué precio mínimo de venta hemos de marcar para ganar dinero, o incluso la rentabilidad esperada.

Sin duda alguna, una manera perfecta de limitar la falta de información de un mercado tan volátil como el de negociación de divisas.